24 de Enero: Cuando las cosas salen bien, saben mucho mejor. Ella ya había desistido de esperar y pensaba que ya era imposible, que quizá sea verdad eso de que la distancia es el olvido, pero la esperanza es lo último que se pierde. Cuando ya no lo esperaba, recibió lo que quería y se le cambió la cara y la voz por completo. Asumió que ya no lo esperaba aunque lo había deseado durante toda la mañana y gran parte de la tarde. Quizá durante el día pensó que el que no siembra no recoge, que distanciarse sin motivo solo había puesto las cosas más dificiles, quizá como decíamos, cerca del olvido.
Él, lo había planeado todo desde hace días, sabía que no podía fallar, que estaba todo más que tramado, que era lo que debía y tenía que hacer y así lo hizo. No fue fácil porque nunca lo importante es fácil, pero supo estar a la altura de las circunstacias y una vez más quedó como una persona que sabe lo que quiere y cuando lo quiere.
Acabado el plan, las conclusiones eran las mismas que otras veces, pero no así las sensaciones, cuando el plan tiene un final distinto al de otras veces, cuando hay más interés que nunca tanto directo como indirecto, cuando se dan excusas sin tener que justificarse, cuando surgen preguntas que hasta ahora nunca habían aparecido,cuando la ilusión y la alegría se sienten en plural o cuando uno se convierte en adjetivo posesivo singular, quiere decir que algo está cambiando. El tiempo dirá lo que tenga que decir, de momento hoy el tiempo ha dicho eso, que quizá solo es cuestión de tiempo.
OBJETIVO CUMPLIDO.